
No importa que con el primer aniversario de la muerte de Michael Jackson nos vuelvan a empapar de publicidad. No importa que se escriba profusamente sobre las misteriosas -y no resueltas- causas de su deceso. Tampoco es relevante que la póstuma “This Is It” haya sido una decepción y que su padre siga profitando con su nombre. Lo seguimos necesitando.
La muerte de nuestro ídolo de infancia nos golpeó en el rostro de la manera más artera, dejándonos sin aliento el fatídico 25 de junio del año pasado. Incrédulos, de inmediato acudimos a los medios, que repitieron hasta la saciedad sus mejores archivos del rey del pop. Los documentales biográficos y especiales de radio y televisión por cable atacaron sin piedad, hiriendo aún más nuestra hendedura. Este año lo mismo.
Pocos días antes del aniversario de la muerte de Jackson, hubo intensas polémicas por los actos conmemorativos que se acercaban. Destacaron las declaraciones de Randy Jackson, hermano de Michael, refiriéndose a una costosa gala de “beneficencia” autorizada por la Jackson Family Foundation en Los Ángeles, que Randy calificó de “fraude”.
Las redes sociales ardieron mientras se inauguraba una estatua en la favela de Río de Janeiro donde Spike Lee grabó el vídeo de “They Don´t Take Care About Us“, o se subastaba un guante que supuestamente perteneció al ídolo por la no despreciable suma de 190 mil dólares. Para muchos Jackson vale más muerto que vivo (en pocos meses se convirtió en el músico muerto que más dinero recauda, superando a Elvis y Lennon) y sin duda durante los próximos días (o años) encontrarán en la figura de Jacko un negocio muy rentable.
Nosotros (fans, si lo prefieren) seguiremos escuchando sus discos, compartiendo inéditos o remixes en alguna reunión de amigos o consiguiendo autoadhesivos para pegar en nuestros computadores. Sí, como niños adultos, igual que el malogrado Michael. Talvez no somos tan diferentes a los que buscan beneficio pecuniario a costa del genio de Indiana. Igualmente tenemos necesidad de Michael, es nuestro placer culpable. Todavía nos fascinamos viendo las coreografías de “Thriller”, pinchamos una y otra vez “Rock with You“, nos gastamos dinero completando su discografía; nos apenamos con su decadencia, a veces en fiestas practicamos sin gracia el moonwalk. Si te preguntan por qué, sólo diles que es naturaleza humana.

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me emocione echamos de menos a michael siiii
lindo me emocioné que viva jackoooooooooooooooo
buen posteo