
La española ya había tenido su oportunidad de exhibir en Chile las cualidades de “Malamarismo”, en su recital de Septiembre del año pasado en el Teatro Caupolicán. Aquella vez la Mala funcionó como cabeza de cartel y toda esa noche giró entorno a su figura y sus canciones. Esta vez el caso fue diferente: el Dancehall Festival 2008 agrupó en el Arena Santiago a una montonera de conjuntos tanto nacionales como foráneos, y el show de la Mala Rodríguez se encontraba medio perdido entre las travesuras tornamesistas de Dj Raff, el eclecticismo latino de Tego Calderón y la fastidiosa nasalidad jamaiquina de Sean Paul.
Fue una velada sólida para la oriunda de Sevilla, aunque en su jugueteo con el público se concretó solo una complicidad a medias, lo que por momentos enfrió el discurso y puso el recital en piloto automático; sin deslumbrar en exceso, con el brillo suficiente como para ejecutar un show correcto, con el ritmo y la fluidez para no estropear la paciencia de nadie. La noche partió muy arriba con “Tengo un Trato”, para seguir con el flow a mil por hora de “Te Convierto”, en una de los mejores canciones y momentos de una noche donde sonaron casi todos los mejores momentos de “Malamarismo”. Pasó un “Nanai” bien afiebrado, también “Enfermo”, que inexplicablemente prescindió de la parte con Tego Calderón (si no era ahora, ¿cuando?), el beat roto de rollo sexy de “Toca toca” y “Menos Tú”, con ese coro tan lleno de pegamento como tan fácil de ponerle dedicatorias. Pasó también “Caída Libre”, “Volveré” y “Por la Noche”. Se extrañó “Memorias del pasado”. Para cerrar un círculo grueso y consistente se dejaron caer también como caramelos sobre la noche esos clásicos y dianas seguras marca Mala Rodríguez, que son “Yo marco el minuto” y “La Cocinera” de su disco “Lujo Ibérico”, como también “La Niña” y “Jugadoras, Jugadores” de “Alevosía”.
A punta de tanta canción incontestable, se vuelve difícil desteñir un espectáculo tan bien afirmado en la impronta e inflamación del personaje de la española. Ésta despliega la suficiente soltura, sensualidad y desfachatez en su hip hop, volviéndose un vicio en vivo, aún cuando le tocase lidiar con la palidez de un público que necesitaba más de el “sabrosismo” urbano de Calderón, o el ragga hiperventilado de Sean Paul, que de la sutileza flamenca y orgullosa de la Mala María.
Fotos por Carlos Johnson



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Hay que entender el código del dancehall para saber lo que es un sean paul en vivo. En el género es un buen artista en escena. La mala no es mala valga la redundancia tiene buenas letras pero a veces aburrió de hecho fui al baño. Calderón un latino con orgullo mostrando las tendencias latinas y sean paul prendió y prendió.
ah! hay que destacar que fue un concierto de categoria creo yo.
En lo último bien de acuerdo contigo…
Todo de mucha categoría…muy pro…
La mala no es mala, dr. dre no es dr. y mc hammer no es mc.
ta bueno el comentario de perro gen cagado de la risa siii. Falto agregar “Y el Gen no es un novato” peace
ahh y el mentira es de mentira???
no existo
shaaa oye pa lo muerto de hambre vean videos de loq ue sucedio ahí!!!
en: http://www.wow.cl
sean paul one dancehall festival 2008 en you tube
jajaajaja es luis miguel jajajaaj
Me senti en los premios Mtv !
buenísimo el comentario de fre.
jajajaja.
y eminem no es un m&m.
La mala no es mala, dr. dre no es dr. y mc hammer no es mc…………ESTO LA CAGO!!!
ojos no es eyez