
En lo que era la antigua fábrica de Sal Lobos, este año se realizó la versión del festival internacional Mutek, en formato reducido por la cantidad de artistas, de ahí el sufijo Micro, pero no así en el espacio, un inmenso galpón con dos ambientes, el principal, espacioso para las propuestas de la primera parte y el segundo, pensado para las propuestas de beats bailables, por lo mismo mas pequeño para dar calor al publico.
Después de adentrarnos en este frio lugar y tomar asiento (esto era electrónica para “escuchar”), nos sumergimos en el ambientcore de Taylor Deupree (no alcancé a ver a Lem) que con su mac disparaba frecuencias electrónicas y capas de ruido, (elocuente fue su polera de… Slowdive?), de un ambient más bien plano. Después vendría Microinfinito donde recién se prendieron las pantallas de fondo, ya que junto a Tarek González había una visualista acompañando con formas naturales la idm aguda y crujiente de este proyecto nacional.
15 minutos después de Microinfinito, se arrimaron tras su macs el señor Marc Leclair (también conocido como Akufen) y Coutu-Dumonnt. Y fue ahí donde la producción del festival tomo su valor. Primer punto, se prendieron las tres proyecciones (seis bloques, dos bloques cada proyección) y la sensación de que un gran evento ocurría se apodero del público inmediatamente, incluyéndome. El impacto de las imágenes que manejaba Coutu Dumont era fascinante, y la sincronía entre estas visuales y la electrónica de Leclair hacía que el show tuviera una traducción imagen-sonido, y sonido-imagen, inseparable.

5mm es el resultado de que el artista Coutu-Dumont creará un espectáculo visual (con las más modernas técnicas de programación y generación de gráfica) para el disco-concepto “Les Musique enfnat 43” de Mar Leclair, un tratado de la evolución del feto humano vía techno del 2000. El show presentó íntegramente este album (en poco más de una hora) donde los sonidos minimal techno y los clicks & cuts se mezclaban con paisajes ensoñadores de glitches y capas de ambientes sintéticos. Los circulares loops que proponía Leclair, que en disco pueden ser mucho mas hipnóticos, rompían su significado con las gráfica puntiaguda y cibernética de Dumont, una mezcla de outlines y glitches visuales al servicio de cualquier tipo de beat, microscópico o ya mas reforzado desde la mitad del show.
Su propuesta enlaza las mejores bazas de la electrónica moderna, el digitalismo y el minimal, y lo hermana con los lenguajes actuales de gráfica generativa del arte visual. Todo un lujo por estas tierras, lástima que la afluencia de público era más bien poca, o el lugar demasiado grande. Pero a fin de cuentas un show de excelencia.

Dilema Industria 200X. Sitio administrado con Wordpress.
